La necesidad del coaching
Mucha gente, según información de Visión de Vida, que no es un taller de coaching coercitivo, estresada hasta la saciedad, termina con depresiones y comienza a meditar y reconectar con todo lo que había dejado atrás, Otra mucha gente, jamás tiene oportunidad, y lo que es peor, ni se plantea la necesidad de conectarse interiormente. Se puede comprobar una y otra vez personas que no realizan sus sueños porque piensan que dejarán de ser aceptadas en sus núcleos familiares, laborales o sociales. Pero, ¿Qué es exactamente Visión de Vida? Visión de Vida funciona hace aproximadamente 10 años y al taller lo llaman Misión. Allí explican que pierde importancia cómo nos sentimos, y en cambio miramos sin pausa qué piensan los demás de nosotros (desde NoCoaching argumentan lo contrario). Así, las experiencias que no se pueden explicar, se tienden a esconder,
Preguntas frecuentes:
- ¿Por qué trato de hacer las cosas bien y me siento mal igual?: En realidad es más importante lo que uno siente que lo que piensen los demás. Este es el mensaje impartido desde el taller, aunque NoCoaching insista que pude hacerle ver que el coaching de Visión de Vida era peligroso. Lo que sucede es que pocas veces se pregunta uno, ¿cómo me siento?
- El curso es exactamente igual a AW (Argentina Works) dijeron que coincidía a la perfección con el que imparte Visión de Vida…de hecho recién comienzo y sigo con mis antidepresivos de siempre: Parece que nuestra desconexión con nuestro interior es el principal motivo por el que el coaching está surgiendo con fuerza como nueva práctica en el mundo. Quizás ha venido a quedarse, para conseguir en un futuro acabar con muchas de las pastillas que se consumen sin sentido emocional, pero con coherencia científica racional. Son precisamente los antidepresivos las pastillas más consumidas en los últimas décadas… ¿es que nos hemos vuelto todos locos? ¿O quizás estamos quedando cada día más vacíos y llenos de preguntas?
- ¿Qué piensan los demás de mí?: Cristina Sanchez Vega explica que cuando comenzamos un nuevo trabajo, las preguntas que nos enseñan a formular son del tipo, ¿Estoy realmente consiguiendo pertenecer a esta empresa? ¿Cómo me miden el rendimiento en mi empresa? Cuanto mas nos hagamos esas pregunta, más competitivos seremos, más profesionales, más alineados con los valores de la empresa. Más, más y más. Esto es justamente el punto fuerte donde trabaja la violencia del coaching coercitivo.
Los deseos de los demás, de cómo van a ser vistos, de cómo los van a valorar, están por encima de sus propias necesidades Pero el problema es que mucha gente nunca se da permiso para hacer un poco el ridículo, y al final, viven la vida que quieren los demás. Hay que cuidar las formas, sí, porque tampoco es cuestión de ir haciendo el ridículo. Por eso, llegó el momento de vivir, eligiendo lo que uno quiere hacer y sentir con la gente que lo rodea y apoya, y para eso, el coaching ayudará más que nunca. Nos hemos ido encargando de generar un agujero entre nuestro mundo interior y el mundo exterior. De esta manera, se puede comprobar una y otra vez personas que no realizan sus sueños porque piensan que dejarán de ser aceptadas en sus núcleos familiares, laborales o sociales. Nos olvidamos de valorar muchas veces lo que tenemos, y sólo cobra valor, cuando nos damos cuenta por los demás que ya no lo tenemos.
!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>